El telón se levanta y yo… yo ya me voy. Sin bombas de humo, sin más trucos de magia, no le des más vueltas a esta historia de dos caras que nunca existió por ninguna de las dos.
viernes, 6 de mayo de 2016
Encantada desconocerte
Tu error fue asumir que me conocías en el primer intercambio de
pareceres. El mío, dejar que siguieras alimentado las confabulaciones,
divertirme con tus suposiciones sobre quien soy. Hablas conmigo y contestas por
mí. Construyes tu mundo de fantasía sin contar con nadie. Te miro desde fuera,
intentando comprender porque digo cinco y escuchas diez. Pero, mira a tu
alrededor, nadie a tu lado, nadie escuchando tus novelas de drama y ciencia
ficción.
El telón se levanta y yo… yo ya me voy. Sin bombas de humo, sin más trucos de magia, no le des más vueltas a esta historia de dos caras que nunca existió por ninguna de las dos.
El telón se levanta y yo… yo ya me voy. Sin bombas de humo, sin más trucos de magia, no le des más vueltas a esta historia de dos caras que nunca existió por ninguna de las dos.
jueves, 7 de abril de 2016
Mar de ciudad
Suenas como el mar embrutecido. Me hipnotizas con tus luces centelleantes, con tu no parar.
Eres liso y constante, camino de negro betún. Me atraes y me conquistas con tus guiños de cristal.
De prisas inconstantes. No descansas, no te cansas, ahora aceleras y ahora te frenas, te paras y te desvías, y vuelves a empezar.
Yo te observo desde arriba, inmóvil, abstraída. Te veo cruzar a la velocidad de la luz. Casi parece que fueras a rozar mis pies, que se balancean bajo el puente. Con la brisa que provocas se forman remolinos infinitos en el aire, y en ellos se enredan, uno a uno, mis pensamientos.
Pasas y pasas y nunca acabas de pasar.
Y, cuando parece que te acercas, cambias de sentido. Enlazas rotonda con rotonda, pero nunca pierdes la dirección.
Eres liso y constante, camino de negro betún. Me atraes y me conquistas con tus guiños de cristal.
De prisas inconstantes. No descansas, no te cansas, ahora aceleras y ahora te frenas, te paras y te desvías, y vuelves a empezar.
Yo te observo desde arriba, inmóvil, abstraída. Te veo cruzar a la velocidad de la luz. Casi parece que fueras a rozar mis pies, que se balancean bajo el puente. Con la brisa que provocas se forman remolinos infinitos en el aire, y en ellos se enredan, uno a uno, mis pensamientos.Pasas y pasas y nunca acabas de pasar.
Y, cuando parece que te acercas, cambias de sentido. Enlazas rotonda con rotonda, pero nunca pierdes la dirección.
martes, 1 de marzo de 2016
Electricidad
Escucha el murmullo del tendido eléctrico: leve, inapreciable si no prestamos atención. Pero ahí está, continuo, imponente. Discreto y amenazante. Celosía de acero y hormigón.
Desde su altura se extiende, a 30 metros sobre la tierra, y forma la red que cubre ese incierto espacio entre el cielo y el suelo. Magia de alta tensión canalizada en cobre.
Desde ahí nos protege y previene de las mentes que podrían volar más allá.
viernes, 26 de febrero de 2016
Tarde de tormenta
Las nubes se deshacen en jirones de algodón.
Se tira el agua, kamikaze, en picado hacia los verdes mantos.
Mantos verdes, y otros de dorado trigo, que cubren la tierra inmensa.
La luz deja sus últimos haces reposar en el horizonte y bañan el paisaje.
Y entre tanto desasosiego, el arcoirirs enérgico les parte en dos.
miércoles, 29 de abril de 2015
Alquitrán
Eras un mago; ahora sólo un recuerdo con un pitillo entre
los dientes.
Diseñabas cada momento para hacerlo perfecto, sublime.
Te
deleitabas en cada palabra, en cada movimiento.
Fuego en la mirada, destellos
de tus dedos en cada roce con el mundo.
La sensualidad era en ti algo natural.
Desvestías los silencios de su dureza, los desnudabas por completo y los
cubrías de encanto.
Eras consciente de tu fuerza de atracción.
Sin embargo,
presentía lo que iba a ocurrir: el truco final de tu demostración, una cortina
de humo, sin despedidas, sólo un beso de aire gris. Así desapareciste. Bocanada
fría, densa, impenetrable, incomprensible, como el humo del tabaco que escapa
de tus labios. Igual se esfumaron ellos ante mí, con un regusto amargo difícil
de borrar.
Quizás esta historia no merezca estas palabras, pero estas palabras
no son para ti.
sábado, 28 de marzo de 2015
Pecas de luna
Lentigos sobre la dermis, extendida en superficie.
Retrocedo. Lividez en zonas declives. Palidez facial que se equipara ahora a la
mía. Los párpados dormidos. La tez suave, relajada.
Y a pesar de todo… ¡qué belleza! qué hermoso cuerpo vacío
ahora de toda vida. Signos vitales ausentes. No grites, no lo intentes: ya no
queda nadie ahí.
Siento calor. El mismo calor que le falta a ese cuerpo
tendido sobre la mesa de acero helado. Un
halo de calor que me envuelve. Diaforesis. Recuerdo mi frágil ortostatismo en determinadas
situaciones. Y aquí está, haciéndome caer de nuevo, nublando mi vista. No me
deja mirarte ni adorarte. Será porque ya no eres tú -ni te pertenece- quien
yace tendida sobre el frío del metal.
lunes, 16 de febrero de 2015
Próxima jugada
Me has
dado tanto en una mirada, esa mirada tan llena de todo, tan directa, tan
profunda, que se ha clavado en mis ojos y no se quería apartar. Y no conforme
con ello, sin pensarlo y sin permiso los ha atravesado y me ha contado todo lo
que no nos hemos dicho.
Me ha sonsacado que te echo de menos y en un susurro de luz me has pedido perdón.
Has sostenido el castillo de naipes que día a día
construimos y estaba a un soplo de desmoronarse y convertirse en ruinas pues
hace tiempo abandonamos a su suerte.
Ahora me toca a mí sacar el próximo as.
Me ha sonsacado que te echo de menos y en un susurro de luz me has pedido perdón.
Has sostenido el castillo de naipes que día a día
construimos y estaba a un soplo de desmoronarse y convertirse en ruinas pues
hace tiempo abandonamos a su suerte. Ahora me toca a mí sacar el próximo as.
jueves, 22 de enero de 2015
Gato por liebre
Te veo en carne y hueso, después de tantos años
inventándote. Te veo y me doy cuenta en un segundo: eres la prueba irrefutable
de lo inexistente. Quise creer que fuimos algo tan grande en un universo tan
pequeño. Nos amamos en un espacio virtual, sólo veraz en la imaginación,
desmentido ahora por la memoria.
De aquello que nunca ocurrió en una noche
invisible, esbocé con caricias al aire una historia que olvidé antes del
amanecer.
Ahora te veo en carne y hueso.
Te veo esquivando mi mirada y
me convences de lo incierto.
Te compré encantamiento y resultó vulgaridad.
domingo, 28 de diciembre de 2014
Noviembre
Igual que llegan las moscas a la piel y vacían los espejos
del alma, las cuencas se cubren de paisaje otoñal: de hojas muertas, milpiés y
arañas.
Ceder a los deseos de caprichosos sentimientos, sin
cuestionarlos. Entregarse a la desidia.
Dejarse llevar por el remolino de
viento, de pensamientos. Arrepentirse cuando es demasiado tarde.
Morir es de
vivos. Nacer es todos los días. Es otra oportunidad de levantarse con el sol y
dejar de soñar el mundo.
domingo, 14 de diciembre de 2014
Insignificante
Primero te he ignorado. Te he escuchado y te he odiado. Me
he atrevido y te he atacado. De nuevo te he escuchado y, esta vez, me has
embaucado. Te he perseguido y te he encontrado mirándome sin verme, tocando sin sentirme.
A tus ojos verdes soy aire. A tus sentidos silencio. No existo más allá de tu piel, más allá de tu canoso cabello.
He escalado por tu voz y temblado en tus cuerdas vocales. Me he aventurado a través de tus oídos, haciéndome camino atravesando cavernas de hueso que has ido dejando abiertas. He buscado ahí dentro, en tu cabeza. He encontrado bibliotecas con techo a cielos de misterios, montañas de historias con final genial, suelos de cemento esculpidos con saber, jardines en desiertos de papel. He encontrado de todo, kilómetros de selva habitados por políglotas animales, bestias de fuego. Incluso me topé con los dragones que protegen la mente de la humanidad.
A tus ojos verdes soy aire. A tus sentidos silencio. No existo más allá de tu piel, más allá de tu canoso cabello.
He escalado por tu voz y temblado en tus cuerdas vocales. Me he aventurado a través de tus oídos, haciéndome camino atravesando cavernas de hueso que has ido dejando abiertas. He buscado ahí dentro, en tu cabeza. He encontrado bibliotecas con techo a cielos de misterios, montañas de historias con final genial, suelos de cemento esculpidos con saber, jardines en desiertos de papel. He encontrado de todo, kilómetros de selva habitados por políglotas animales, bestias de fuego. Incluso me topé con los dragones que protegen la mente de la humanidad.
Pero, rendida, perdida sin mapa después de tanto caminar por
los surcos cerebrales, encontré tan solo la invitación a salir de tu cabeza,
sin conseguir lo que buscaba:
Allí había de todo menos un hueco para mí.
Hoy te vuelvo a ver y tú aun preguntas mi nombre.
jueves, 31 de julio de 2014
Cumpleaños feliz
Ahora me doy cuenta y me pregunto cuándo desapareció la santa devoción, las horas infinitas. Las guerras de indios y vaqueros terminaron, aunque ignoro a favor de quién. Ya no hay más de esas largas jonadas de expedición en la salvaje selva del parque de abajo. La majestuosa construcción de arena, agua y piedras quedó olvidada, abandonada en ruinas. Marcharon los fantasmas y nunca volvieron a esconderse tras la puerta. Y, en 23 años, los monstruos bajo la cama se transformaron solo en bolas de desidia acumuladas. Y así desvanecieron las sombras y con ellas el terror de las noches con los ojos como ventanales intentando iluminar la habitación.
Igual, pienso, se asustará y huirá el miedo. Aunque sea necesario una última vez un disparo de agua o un susto mortal.
La lluvia tropieza.
viernes, 20 de junio de 2014
Prohibido.
No vale asustarse, agacharse ni temblar. Las esquinas
resguardadas están prohibidas, reservadas para los cobardes. Hay que desgarrar
las cuerdas con los dientes. Hay que deshacerse para volverse a construir. Y, a
veces, también llorar para derretir el cemento que no nos deja movernos;
hacernos grandes; levantarnos sobre nuestros propios pies.
Está permitido caer, pero no vale asustarse, agacharse ni
temblar. Enrollar con un cordón al mundo y, cual peonza, hacerlo girar.
Luchamos por desnudarnos y encontrarnos.
Buscamos el fin de
las combinaciones de palabras aun sabiendo que son eternas, como nosotros. Pero
sin ellas somos fugaces y morimos.
Despreciamos los silencios como si no
importaran nada. Derrochamos el aire y no vemos las llamaradas que arden en las
mentes de hojarasca, pero nos ofende la humareda.
Seguimos el rastro de los
sabuesos que no entienden del saber, que siguen solo a su instinto.
Andamos a
tientas, de aquí para allá, avanzamos dando tumbos. Y cuando tropezamos y
caemos levantamos la vista y nos paramos a mirar. Vemos el mundo mirarnos y
vemos, al fin, el mundo como es.
miércoles, 12 de marzo de 2014
Maraña de palabras en los sesos
Tienes magia en los dedos pero no la dejas fluir. Sientes el
hormigueo por todo el cuerpo, son las letras intentando atravesar tu piel,
miles de hormigas desesperadas por salir de ti. Las notas embistiendo las
paredes de tus venas y arterias, revolviéndose y ahogándose en el líquido de
cada articulación, escarbando, haciendo boquetes a mordiscos en tus huesos y en
tus músculos. Y las oyes gritar aunque no las entiendes. Forman cadenas de
palabras sin sentido que llegan a tus oídos y se desarman en el aire denso y
tan atiborrado de sonidos, de ecos y retumbos que no te permite
escucharlas.
A tu magia me aferro y pienso que te abandoné, que pude ser
tuya y sólo fui el resquicio destronado de tu ausencia..
sábado, 28 de diciembre de 2013
Ondas en el agua.
Ahora entiendo cuando decías te echo de menos y te
contestaba 'yo más' mientras terminaba la frase en mi cabeza: 'yo te echo de
más'.
Ahora quizás vuelvas a mi mente en bicicleta y recuerde lo que es extrañarte, pero será con más sabor a nostalgia que a tus dedos por mi espalda. Por qué sé que al igual que regresas te irás, transeúnte, pasajero, dejando tu sonrisa haciendo eco hasta que lentamente también desaparezca y de ti nada quede.
Ahora quizás vuelvas a mi mente en bicicleta y recuerde lo que es extrañarte, pero será con más sabor a nostalgia que a tus dedos por mi espalda. Por qué sé que al igual que regresas te irás, transeúnte, pasajero, dejando tu sonrisa haciendo eco hasta que lentamente también desaparezca y de ti nada quede.
lunes, 14 de octubre de 2013
Ruedas de carro.
Pensamos que somos distintos por que llevamos distintas máscaras.
Pero no hagas caso.
Al final la tierra que todos ahora pisamos después a todos nos cubre.
Los gusanos que escarban en ella aletean días más tarde sobre tu mano.
Todo gira y culpamos al tiempo, condenado a cargar nuestras quejas sobre ruedas de carro.
Cada segundo nace un segundo. Y cada minuto muere una vida entera.

Y pensamos, por tener alma, que engañaremos a la guadaña.
Sin embargo, ésta solo siente lástima ante nuestro disfraz de eternidad humana.
Pero no hagas caso.
Al final la tierra que todos ahora pisamos después a todos nos cubre.
Los gusanos que escarban en ella aletean días más tarde sobre tu mano.
Todo gira y culpamos al tiempo, condenado a cargar nuestras quejas sobre ruedas de carro.
Cada segundo nace un segundo. Y cada minuto muere una vida entera.

Y pensamos, por tener alma, que engañaremos a la guadaña.
Sin embargo, ésta solo siente lástima ante nuestro disfraz de eternidad humana.
martes, 17 de septiembre de 2013
Puede que esta vez sí
Podríamos morir súbitamente pero no serviría de nada. Seguiríamos echándonos de menos. El frío es muy frío allí abajo y uno siempre duerme solo. Los ojos no ven nada. No, no serviría en absoluto.
Mejor seguir sobre la hierba seca donde las mariposas pastan. Me dormiré en la manta verde hasta que el tiempo tire la toalla. Hasta que el segundero pierda el ritmo aburrido y desesperante de poner punto mortal a cada vida que vivo contigo.
Mejor seguir sobre la hierba seca donde las mariposas pastan. Me dormiré en la manta verde hasta que el tiempo tire la toalla. Hasta que el segundero pierda el ritmo aburrido y desesperante de poner punto mortal a cada vida que vivo contigo.
viernes, 28 de junio de 2013
Un sombrero en el camino.
Descansas a mi lado, siempre atento a mis movimientos. Yo
busco una nueva idea. Aunque sea mentira. Igual que las mentiras que abrigan el
mundo. ¿Son reales? Son mentiras que hay que creer.
Tú me abrigas.
Yo te creo.
Vuelcas tu sombrero. Está lleno de horas, de puertas, de
ideas al fin y al cabo, que me regalas sin pensarlo.
Te miro, intentando comprender. Estás lleno de horas. De
oscuridad a oscuridad… ¿deberíamos temblarnos con los ojos? ¿Deberíamos morir
de escalofríos? ¿O quizás prometer y olvidar? Solo para crear un momento
perfecto. Solo para pagar nuestras deudas al tiempo. Solo para los dos. Para
ver la magia rodando desde el hombro hasta las manos, erizando el vello con una
caricia. Solo en un instante. Y al momento siguiente buscaremos en otros lares otros versos que nos besen. Se cruzaran
nuestras miradas por casualidades. Sin decirnos nada. Solo ellas entenderán
nuestra mentira y callarán su realidad.
viernes, 14 de junio de 2013
Susurro de mar.
A menudo, un recuerdo viene a verme. No encuentro razón para
tales visitas, fortuitas y tan breves. Cuando se van, dejan el olor de agua
salada en el aire de mi cuarto. Siento la arenilla entre los dedos de los pies,
el sonido de las olas jugando y el de tus palabras despeinándome.
Yo sin querer mirarte. Tú mirando al mar.
Será que aún, después de tantos años, sigo sin saber qué
responder. Será que sigo dudando si venias buscando un abrazo o un porqué. O
quizás me supo a poco que te conformaras con rozar mi mano y dieras media
vuelta con un hasta siempre entre los labios.
Yo, sin querer mirarte, te veo marchar de nuevo. Una y otra
vez te llevas contigo tus miradas, tus palabras, las cosquillas de arena, el
olor a mar… Sin poder deteneros.
Sigo sin saber qué venías buscando, ni porqué vuelven ahora
tus fantasmas. Quizás nunca te fuiste.
O por el contrario, puede que nunca hubieras estado allí. Que
tus palabras fueran tan solo la brisa del mar. Pues no quise mirarte ni
escucharte y fingí no sentir la corriente eléctrica de tu mano despidiéndose.
viernes, 29 de marzo de 2013
Luz de Gato
El gato tranquilo descansa en la torre. Vigilia y protege
cada atisbo de luz. Oscura la vestimenta que le cubre y le hace visible entre
tanta claridad.
El gato en la torre te mira al pasar y descubre en tus ojos
todos tus secretos, toda tu maldad.
Pero el gato tranquilo te deja pasar. No hay más fuego en tu
fuero interno que el que ardió sobre su piel. La vida le dio, de medalla, el carbón que tiñe de sombras su
manto.
Quizás, de siete, ésta sea la última que le queda por quemar.
Y ahora el gato negro descansa sobre la torre blanca.
Te
mira y escudriña. Pero no eres tú su amenaza. Como tampoco le amenazan las
horas que pasan. Ni teme al insomnio o al fin de mes. No le asusta el
calendario que deshoja cada otoño. No le teme a la vida pues hizo un trato con la muerte:
Siete vidas a cambio de sus pupilas rasgadas, para poder ver el mundo desde unos ojos de gato.
domingo, 3 de marzo de 2013
No se pierde a quien no se olvida.
Manos que suplican con caricias miles de "notevayas" y "nomedejes".Manos que aprisionan, abrazando las mías.
Manos de fuego, manos que temen perderse de mis manos.
Manos que lloran y que duelen.
Silentes.
Son las mismas que algún día volaron del nido de otras manos.
Y que arden con tal fuerza que atraviesan los siglos y abrasan las mías.
Que sienten tan fuerte que aun las siento.
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