miércoles, 29 de noviembre de 2017

Sonrisa caoba

No entendí las reglas del juego. Te recuerdo, sentada en tu pupitre, tu sonrisa tendida con pinzas de sol a sol. Yo colgado, como cada mañana, de una taza de café. En el reflejo entre la espuma buscaba tus ojos negros y la trenza caoba de tu pelo. Encontré tu mirada en mil muñecas y quise seguir el mismo juego pero en ninguna estabas tú. Y mientras espero y desespero, otras esperan por mí. Cuando vengas no estaré, cuando vuelva te habrás ido. Yo voy cambiando de juego y... de loca en loca, tiro por que me toca.

martes, 24 de octubre de 2017

Fuego


Caminando una vez más, por el sendero de siempre. Aunque no ha vuelto a ser el mismo desde que no lo arañan tus pezuñas y se me hace tan extraño. Acelero el paso y se me acelera el pulso y las piernas mandan. Me envuelve el bosque de encinas que tan bien conocías, y me dejo perder. Me pregunto donde estarás, si seguirás trotando por estos campos. Seguro que sí. Llego a la cima, desde donde tantas veces saludamos al sol y mirando al horizonte me encuentro con tus ojos de fuego y mirada profunda, el hocico abierto, jadeante, ansioso, expectante.
¿Cuántas veces has estado esperado para otro paseo?
Hace ya más de siete meses y yo aun sin escribir algo para ti.



jueves, 28 de septiembre de 2017

Distimia

Apagada y gris, como una sombra la vi entrar. Los ojos en los pies y los pies sin suelo. La tez caída, hombros encogidos y pelo enmarañado. Las uñas sin vida y al fin y al cabo, la vida sin uñas. No hacía falta su voz estremecida para hacerme entrever su desdén por sí misma, la desidia del despertar, el terror de las noches, la angustia que la devoraba al mediodía. No era necesario que me contara que cada día era una nueva oportunidad de encontrar la valentía en la cornisa de la ventana o en el acero frio sumergido en el agua tibia de la bañera. Pero el valor nunca llega y solo encuentra la patada del orgullo en las escaleras.
Ahora frente a mí, la veo tan pequeña que apenas la advierto sentada en la silla. Tan pequeña y transparente que mis palabras la atraviesan. Mis palabras, que son de colores, que brillan con luz intensa, que intentan abrazarla y ni siquiera la rozan.
Se acaba el tiempo y su pesadumbre se la lleva, haciendo retumbar los grilletes arañando el suelo. Se marcha como la vi entrar, gris y apagada, con el suelo en los ojos y los pies arrastrados sin vida. Pero la custodian un ejército de letras y sé que volverá. Sé que mis sermones me la traerán de nuevo, una y mil veces, hasta que sometan a sus demonios y sea ella quien los encarcele entre palabras de acero.



jueves, 24 de agosto de 2017

Un café, por favor

Los ojos acechan tras las esquinas, llenos de ignorante maldad. Escuchan las paredes tiesas y blancas, tan inocentes, tan vulnerables y silenciosas.
Entre el asfalto crecen las hierbas que no son tan malas como las cuentan y esperan no ser arrancadas tampoco mañana. 
Dicen, y dicen, y dicen, y no dicen nada las gentes que pasan y pasan, y nunca llegan. Y aquellos que saben y callan, aquellos que tiemblan y avanzan son los que un día escribirán la verdad. Pero dime, Agosto, ¿qué te debo? y dime, ¿qué ha pasado? ¿Cuántas horas muertas crees que caerán esta vez? Duermen a los ojos de los niños que esperan el despertar ansioso de otro día. Para mi yacen ya sin retorno. Serán fusiladas al alba y caerán deshojadas bajo la fría mirada de otro tonto otoño. 

Pero no pasa nada, me sentaré mirando hacia la calle mientras me sirves el café. Ya sabes, como siempre: amargo y delicioso.



jueves, 27 de julio de 2017

Fresa y chocolate

Pensé que llegaba tarde otra vez, como tantas otras. Sin embargo, ya estoy aqui, y antes de tiempo. Nos hemos encontrado donde habiamos quedado en vernos unos años atrás. Juntos de nuevo para terminar el primer cuarto de la tarta y empezar a devorar el siguiente pedazo. Deseando untarnos los dedos de nata y mancharnos la nariz. He aprendido tantas cosas que ya se me han olvidado. Pero lo que me queda claro es que entre dos siempre es más fácil. Juntos desafinamos mejor nuestras canciones favoritas. Es mas divertido quemar las tostadas o enfriar el café. Salir a la noche oscura y ahuyar a la luna. Lo tengo claro, bailar con un pie y discutir uno solo es muy aburrido. Si te quedas conmigo, ya sabes, te invito a pisarnos los pies al ritmo que queramos marcar.


lunes, 26 de junio de 2017

Vendaval

Con el viento que haces no me dejas pensar, agarrar un pensamiento y no dejarme llevar. Tú sigue, con tu estúpido silbido, con tu no parar. Tu fuerza me arrastra al refugio, y no, no quiero y te voy a plantar cara. Aunque revuelvas mi pelo, aunque ahogues mi voz. Aunque te lleves contigo la ropa que ayer te tendí al sol. Te agitas, y sé que te diviertes viéndome temblar cuando arañas mi ventana, cuando gritas en la noche, cuando llamas a mi puerta y detrás de ella no estás. Me despiertas de madrugada y con las palabras en los dientes me peleo con tus lobos.
Tu sigue azotando, vendaval; yo me divierto y te callo escribiendo sobre ti.
Pronto serás poesía y desaparecerás.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Death Valley

Se terminó el agua y la comida. Te adentras en el paisaje ocre, arrastrado, apenas sin percartarte, por nubes de polvo. Cruzas kilómetros de arena que tiran con fuerza de tus pies hacia el centro de la tierra, convirtiendo en una tortura cada paso que das. Acantilados infinitos donde arrojas las esperanzas en bolsas de papel que llevan por logotipo la marca del Diablo. Continuas sediento bajo el castigo del sol mientras enjambres de pensamientos intrusivos arrollan tu mente. Sientes en tu cogote la mirada acusadora de las rocas firmes; yerras si piensas que podrás huir.
Atraviesas la agonía, y al caer la noche el infierno te abre sus puertas y cura tu sed con veneno. Y allí, en la Ciudad del Pecado abandonas la vida; y es allí donde encadenarás tu alma a la desidia y la lujuria durante el resto de los días.
 
 

sábado, 15 de abril de 2017

Rata de biblioteca

Búscame en mi refugio, en este eterno enero. Me encontrarás entre el tintineo de las sombras que tiemblan ante la luz de las velas. Soy lustros de libros que pronto verán la luz.

domingo, 22 de mayo de 2016

Función autocompletar

Palabras en diferido en misión bélica. Balas de plata con el objetivo inscrito en anonimato. Casualidades causales de temblores, vértigo y diaforesis. Error de comunicación. Función autocompletar fallida. Pánico. Ansiedad.
Volver a empezar. Simular una sonrisa. Mensaje recibido. Apunten, disparen. Recuento de daños.
Tocado y hundido.

viernes, 6 de mayo de 2016

Encantada desconocerte

Tu error fue asumir que me conocías en el primer intercambio de pareceres. El mío, dejar que siguieras alimentado las confabulaciones, divertirme con tus suposiciones sobre quien soy. Hablas conmigo y contestas por mí. Construyes tu mundo de fantasía sin contar con nadie. Te miro desde fuera, intentando comprender porque digo cinco y escuchas diez. Pero, mira a tu alrededor, nadie a tu lado, nadie escuchando tus novelas de drama y ciencia ficción.
El telón se levanta  y yo… yo ya me voy. Sin bombas de humo, sin más trucos de magia, no le des más vueltas a esta historia de dos caras que nunca existió por ninguna de las dos.

jueves, 7 de abril de 2016

Mar de ciudad

Suenas como el mar embrutecido. Me hipnotizas con tus luces centelleantes, con tu no parar.
Eres liso y constante, camino de negro betún. Me atraes y me conquistas con tus guiños de cristal.
De prisas inconstantes. No descansas, no te cansas, ahora aceleras y ahora te frenas, te paras y te desvías, y vuelves a empezar.

Yo te observo desde arriba, inmóvil, abstraída. Te veo cruzar a la velocidad de la luz. Casi parece que fueras a rozar mis pies, que se balancean bajo el puente. Con la brisa que provocas se forman remolinos infinitos en el aire, y en ellos se enredan, uno a uno, mis pensamientos.
Pasas y pasas y nunca acabas de pasar. 

Y, cuando parece que te acercas, cambias de sentido. Enlazas rotonda con rotonda, pero nunca pierdes la dirección.

martes, 1 de marzo de 2016

Electricidad


Escucha el murmullo del tendido eléctrico: leve, inapreciable si no prestamos atención. Pero ahí está, continuo, imponente. Discreto y amenazante. Celosía de acero y hormigón.
Desde su altura se extiende, a 30 metros sobre la tierra, y forma la red que cubre ese incierto espacio entre el cielo y el suelo. Magia de alta tensión canalizada en cobre.
Desde ahí nos protege y previene de las mentes que podrían volar más allá.

viernes, 26 de febrero de 2016

Tarde de tormenta

Las nubes se deshacen en jirones de algodón.

Se tira el agua, kamikaze, en picado hacia los verdes mantos.

Mantos verdes, y otros de dorado trigo, que cubren la tierra inmensa.

La luz deja sus últimos haces reposar en el horizonte y bañan el paisaje.

Y entre tanto desasosiego, el arcoirirs enérgico les parte en dos.

miércoles, 29 de abril de 2015

Alquitrán

Eras un mago; ahora sólo un recuerdo con un pitillo entre los dientes.
Diseñabas cada momento para hacerlo perfecto, sublime.
Te deleitabas en cada palabra, en cada movimiento.
Fuego en la mirada, destellos de tus dedos en cada roce con el mundo.
La sensualidad era en ti algo natural. Desvestías los silencios de su dureza, los desnudabas por completo y los cubrías de encanto.
Eras consciente de tu fuerza de atracción.

Sin embargo, presentía lo que iba a ocurrir: el truco final de tu demostración, una cortina de humo, sin despedidas, sólo un beso de aire gris. Así desapareciste. Bocanada fría, densa, impenetrable, incomprensible, como el humo del tabaco que escapa de tus labios. Igual se esfumaron ellos ante mí, con un regusto amargo difícil de borrar.

Quizás esta historia no merezca estas palabras, pero estas palabras no son para ti.

Ni para mí.

sábado, 28 de marzo de 2015

Pecas de luna

Lentigos sobre la dermis, extendida en superficie. Retrocedo. Lividez en zonas declives. Palidez facial que se equipara ahora a la mía. Los párpados dormidos. La tez suave, relajada.

Y a pesar de todo… ¡qué belleza! qué hermoso cuerpo vacío ahora de toda vida. Signos vitales ausentes. No grites, no lo intentes: ya no queda nadie ahí.
Siento calor. El mismo calor que le falta a ese cuerpo tendido sobre la mesa de acero helado.  Un halo de calor que me envuelve. Diaforesis. Recuerdo mi frágil ortostatismo en determinadas situaciones. Y aquí está, haciéndome caer de nuevo, nublando mi vista. No me deja mirarte ni adorarte. Será porque ya no eres tú -ni te pertenece- quien yace tendida sobre el frío del metal.
 
 

lunes, 16 de febrero de 2015

Próxima jugada

Me has dado tanto en una mirada, esa mirada tan llena de todo, tan directa, tan profunda, que se ha clavado en mis ojos y no se quería apartar. Y no conforme con ello, sin pensarlo y sin permiso los ha atravesado y me ha contado todo lo que no nos hemos dicho.
Me ha sonsacado que te echo de menos y en un susurro de luz me has pedido perdón. 
Has sostenido el castillo de naipes que día a día construimos y estaba a un soplo de desmoronarse y convertirse en ruinas pues hace tiempo abandonamos a su suerte. 
Ahora me toca a mí sacar el próximo as. 

jueves, 22 de enero de 2015

Gato por liebre

Te veo en carne y hueso, después de tantos años inventándote. Te veo y me doy cuenta en un segundo: eres la prueba irrefutable de lo inexistente. Quise creer que fuimos algo tan grande en un universo tan pequeño. Nos amamos en un espacio virtual, sólo veraz en la imaginación, desmentido ahora por la memoria.
De aquello que nunca ocurrió en una noche invisible, esbocé con caricias al aire una historia que olvidé antes del amanecer.
Ahora te veo en carne y hueso.
Te veo esquivando mi mirada y me convences de lo incierto.
Te compré encantamiento y resultó vulgaridad.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Noviembre

Igual que llegan las moscas a la piel y vacían los espejos del alma, las cuencas se cubren de paisaje otoñal: de hojas muertas, milpiés y arañas.

Ceder a los deseos de caprichosos sentimientos, sin cuestionarlos. Entregarse a la desidia.
Dejarse llevar por el remolino de viento, de pensamientos. Arrepentirse cuando es demasiado tarde.
Morir es de vivos. Nacer es todos los días. Es otra oportunidad de levantarse con el sol y dejar de soñar el mundo.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Insignificante

Primero te he ignorado. Te he escuchado y te he odiado. Me he atrevido y te he atacado. De nuevo te he escuchado y, esta vez, me has embaucado. Te he perseguido y te he encontrado mirándome sin verme, tocando sin sentirme.
A tus ojos verdes soy aire. A tus sentidos silencio. No existo más allá de tu piel, más allá de tu canoso cabello.
He escalado por tu voz y temblado en tus cuerdas vocales. Me he aventurado a través de tus oídos, haciéndome camino atravesando cavernas de hueso que has ido dejando abiertas. He buscado ahí dentro, en tu cabeza. He encontrado bibliotecas con techo a cielos de misterios, montañas de historias con final genial, suelos de cemento esculpidos con saber, jardines en desiertos de papel. He encontrado de todo, kilómetros de selva habitados por políglotas animales, bestias de fuego. Incluso me topé con los dragones que protegen la mente de la humanidad.

Pero, rendida, perdida sin mapa después de tanto caminar por los surcos cerebrales, encontré tan solo la invitación a salir de tu cabeza, sin conseguir lo que buscaba:
Allí había de todo menos un hueco para mí. 


Hoy te vuelvo a ver y tú aun preguntas mi nombre.


jueves, 31 de julio de 2014

Cumpleaños feliz

Ahora me doy cuenta y me pregunto cuándo desapareció la santa devoción, las horas infinitas. Las guerras de indios y vaqueros terminaron, aunque ignoro a favor de quién. Ya no hay más de esas largas jonadas de expedición en la salvaje selva del parque de abajo. La majestuosa construcción de arena, agua y piedras quedó olvidada, abandonada en ruinas.  Marcharon los fantasmas y nunca volvieron a esconderse tras la puerta. Y, en 23 años, los monstruos bajo la cama se transformaron solo en bolas de desidia acumuladas. Y así desvanecieron las sombras y con ellas el terror de las noches con los ojos como ventanales intentando iluminar la habitación. 


Igual, pienso, se asustará y huirá el miedo. Aunque sea necesario una última vez un disparo de agua o un susto mortal.
La lluvia no cae en nubes de azúcar; no resbala en la cornisa.
La lluvia tropieza.