martes, 31 de julio de 2018

Olor estival

Huele a desorden. Una puerta que se quedó abierta nos devuelve los despojos y nos trae las lluvias. Huele a tormenta y no he traído botas ni paraguas. En verdad espero con ansia el agua que cayendo con fuerza se lo lleve todo, empezando por los brotes más verdes. Aunque tú quieras que el ombligo más profundo te engulla y ser el más cobarde, yo buscaré caer y romperme en el suelo en mil pedazos con cada gota que caiga. Cuando escampe iré a buscarte al ombligo más profundo, a cogerte por la solapa si con suerte no estás flotando en el lodo, si con suerte no estás boqueando desesperado. Huele a cadáver desde hace meses y el verano no tiene pudor en destapar nada. Tú esperas con ansia las lluvias que hagan desaparecer todos tus errores, como por arte de magia.

miércoles, 13 de junio de 2018

De revés de vez en vez

Un asalto más. Ataca tu incoherencia contra ti, contra todo. Con lógica quizás para ti, que no sé si comprenderé alguna vez. Otro revés y ya ves, no sé si aprenderás alguna vez. Quisiera contarte todo lo que me dudan las manos, me sudan los ojos y me vuelca el estómago. Todo lo que me desarman tus silencios. Contarte el amargor que disparan mis parótidas inundado mi boca de hiel, otra vez. Quisiera sentarme contigo, ver tu realidad y entenderte para poder explicarte lo que sientes. Quisiera ver el mundo desde tus ojos y enseñarte en un dibujo el mío. Contarte en un garabato que la vida es todo lo complicado que la quieras pintar. Nada más difícil que dejarse llevar, lo sé. Sólo quisiera regalarte mi mundo en un abrazo, que me des tu mano y te dejes llevar. Nada tan fácil, nada tan difícil. Y lo sé, pero cada vez que quiero ayudarte, me muerdes sin pensar.


miércoles, 16 de mayo de 2018

Fight!

Elegir el camino equivocado, sabiendo cuál es lo correcto; o quizás no. Bigeminismo. Ponerte contra las cuerdas y golpear hasta destrozar el espejo, cada vez más fuerte. Decorar tu cara a patadas haciendo añicos el cristal. Romperme las manos por ti hasta reducirte a cero y empezar de nuevo a conocer a tu enemigo. Enemigo de la misma sangre, con la misma piel. Ese que siempre volverá, monstruo en cada asalto más fuerte, más grande, pero siempre el mismo. Con tus mismos miedos y luchando por el mismo sueño: ser el mejor guerrero.


viernes, 20 de abril de 2018

Seguir

Cinco horas buscando al tiempo. Y las cinco se perdieron.
Veinte años alumbrando los pasos con la luz de hogueras de recuerdos. Vivir para prender.
No buscar motivos por el miedo a encontrar el infinito bajo los pies. Vértigo. Abismo. Vacíos llenos de nada. Desperdicios. Y en caída libre, los ojos al suelo.
Despertar en otra oportunidad. No pedir agujas al tiempo. Caminar por el vacío como si tuviera sentido, por el camino de baldosas como babosas que tiemblan a cada soplo de conciencia. No dudar. No pensar.
Tambalearse por la cuerda floja de que está hecha la cordura. Y mirar hacia abajo cuando quieras volver a caer en brazos de la locura.


viernes, 23 de marzo de 2018

Caída libre

Como si no supieras ya de mis suspiros, vuelves a preguntar. Como si no fuera todo tan sencillo y tan difícil de comprender, porque lo hacemos complicado. Nos gusta más así. 
Y yo pienso. Me acurruco y pienso. Y me siento bien. Tan arriba, casi en la cima. De un salto puedo tocar las nubes. Doy un salto y caigo. En un segundo toco el suelo. Me sorprendo serpenteando. Me encuentro sorprendiéndome. Me serpenteo encontrándome. Desidia y arañas. Y el frío otra vez. Pero tengo mi abrigo de telas de araña que tejí en mi mayor estancia en la sombra. Siembro flores, que aún no son más que polvo gris. Y sigo andando, escalando. Ascendiendo. Quizás buscando de nuevo la caída. Como si no hubiera pasado nada. 
Llega la primavera. Me quita el abrigo de los miedos. Y me lanza hacia la vida como si nunca hubiera caído, como si no fuera a volver a caer. 



miércoles, 28 de febrero de 2018

Dobles

Te dejo desesperando a la inspiración. Te dejo con la cama sin hacer, con la ropa sin doblar, con los platos por fregar. Te dejo un sábado por la mañana o un martes por la tarde, la verdad es que me da igual. Te dejo cuando la música se vaya, cuando la luz se deshaga, justo cuando empiece la actuación.
Te devuelvo las horas robadas, el mapa que perdí por encontrarte y las frases que no llegaron a salir de la cabeza. 
Te di los latidos apagados, que aún retumban en voz baja. Y sí, soy yo quien te da la doble identidad.
Y ahora te dejo mis fantasmas, que son de algodón y te arropan por las noches. Te dejo el reloj que te abraza las muñecas y que es igual que todos, siempre marca mal. Te doy mi sentido, ya sabes que a veces va en doble dirección. Te dejo con todas las palabras a medias, esas que nunca tuve el valor de descubrir. Te dejo. Aunque ambos sabemos que no me iré por mucho tiempo. Que volveré arrastrando los pies. Volveré sobre tus alas de color. Y, escondida en tus cuerdas vocales te esperaré, para llenarte de tinta los puños, a susurrarte que nunca me fui, que espero fiel entre tus dedos a que te acuerdes de mí.

viernes, 26 de enero de 2018

Adios

Te olvidé por completo, durante un segundo. Ahora que suena en la radio esa canción que me dedicaste con timidez, se va despertando tu recuerdo. Entre dulzura y amargor, siempre más insulso que salado. Y aun así, se desperezan las ganas de que nos veamos de nuevo y abrazarte. Las oigo bostezar y pedir que olvidemos en ese acercamiento todo lo ocurrido y empezar de cero con aquella ilusión de cuando éramos dos niños.
Sé que no eres el personaje que inventabas, y que volveré desilusionada una vez más, después de unas hamburguesas y un par de palabras sin sal intercambiadas en cualquier cervecería. Será que anhelo esa sensación de flotar en una vida de carnavales y máscaras, en mundo ficticio, en el cual ni yo era yo ni tú eras quien decías. Es cierto que no podíamos sentirnos más cómodos en esa piel de cartón. No sé cómo lo haces, tienes esa capacidad.

Ahora que ya no somos niños, el cartón se volvió de hierro y en unos años se hará de acero. Volvernos a ver sería un experimento fatal: descubrirnos cara a cara contra lo evidente. Al menos yo no repetiré, ahora visto tacones y tengo otros suelos más reales que romper.


martes, 19 de diciembre de 2017

Contra el viento

Hay quien me juzga y se sorprende,
hay quién me cala y me disfruta.
Hubo quien le temió al viento y no supo seguir.
Lo aposté todo a una carta y te gané.
Aun me niego que me quitaran el aliento unos ojos pardos casi negros
y aun me pregunto si me lo devolvieron alguna vez.
Te dejé muchas sonrisas que vuelven a mis labios
cada vez que te recuerdo.
Y sí este diciembre fuese un día más,
y si empezara cada frase con un y sí.
Si estuvieran todos los semáforos en verde
no tendría tiempo para ti.
Pero no todos los días son diciembre
ni un minuto suma un año más.
El viento que sale de tu boca ni me frena ni me alienta.
Intentando entrar a cabezazos nos abrimos la cabeza
y de ella salieron las formas de las nubes
que aun jugamos a descifrar.


miércoles, 29 de noviembre de 2017

Sonrisa caoba

No entendí las reglas del juego. Te recuerdo, sentada en tu pupitre, tu sonrisa tendida con pinzas de sol a sol. Yo colgado, como cada mañana, de una taza de café. En el reflejo entre la espuma buscaba tus ojos negros y la trenza caoba de tu pelo. Encontré tu mirada en mil muñecas y quise seguir el mismo juego pero en ninguna estabas tú. Y mientras espero y desespero, otras esperan por mí. Cuando vengas no estaré, cuando vuelva te habrás ido. Yo voy cambiando de juego y... de loca en loca, tiro por que me toca.

martes, 24 de octubre de 2017

Fuego


Caminando una vez más, por el sendero de siempre. Aunque no ha vuelto a ser el mismo desde que no lo arañan tus pezuñas y se me hace tan extraño. Acelero el paso y se me acelera el pulso y las piernas mandan. Me envuelve el bosque de encinas que tan bien conocías, y me dejo perder. Me pregunto donde estarás, si seguirás trotando por estos campos. Seguro que sí. Llego a la cima, desde donde tantas veces saludamos al sol y mirando al horizonte me encuentro con tus ojos de fuego y mirada profunda, el hocico abierto, jadeante, ansioso, expectante.
¿Cuántas veces has estado esperado para otro paseo?
Hace ya más de siete meses y yo aun sin escribir algo para ti.



jueves, 28 de septiembre de 2017

Distimia

Apagada y gris, como una sombra la vi entrar. Los ojos en los pies y los pies sin suelo. La tez caída, hombros encogidos y pelo enmarañado. Las uñas sin vida y al fin y al cabo, la vida sin uñas. No hacía falta su voz estremecida para hacerme entrever su desdén por sí misma, la desidia del despertar, el terror de las noches, la angustia que la devoraba al mediodía. No era necesario que me contara que cada día era una nueva oportunidad de encontrar la valentía en la cornisa de la ventana o en el acero frio sumergido en el agua tibia de la bañera. Pero el valor nunca llega y solo encuentra la patada del orgullo en las escaleras.
Ahora frente a mí, la veo tan pequeña que apenas la advierto sentada en la silla. Tan pequeña y transparente que mis palabras la atraviesan. Mis palabras, que son de colores, que brillan con luz intensa, que intentan abrazarla y ni siquiera la rozan.
Se acaba el tiempo y su pesadumbre se la lleva, haciendo retumbar los grilletes arañando el suelo. Se marcha como la vi entrar, gris y apagada, con el suelo en los ojos y los pies arrastrados sin vida. Pero la custodian un ejército de letras y sé que volverá. Sé que mis sermones me la traerán de nuevo, una y mil veces, hasta que sometan a sus demonios y sea ella quien los encarcele entre palabras de acero.



jueves, 24 de agosto de 2017

Un café, por favor

Los ojos acechan tras las esquinas, llenos de ignorante maldad. Escuchan las paredes tiesas y blancas, tan inocentes, tan vulnerables y silenciosas.
Entre el asfalto crecen las hierbas que no son tan malas como las cuentan y esperan no ser arrancadas tampoco mañana. 
Dicen, y dicen, y dicen, y no dicen nada las gentes que pasan y pasan, y nunca llegan. Y aquellos que saben y callan, aquellos que tiemblan y avanzan son los que un día escribirán la verdad. Pero dime, Agosto, ¿qué te debo? y dime, ¿qué ha pasado? ¿Cuántas horas muertas crees que caerán esta vez? Duermen a los ojos de los niños que esperan el despertar ansioso de otro día. Para mi yacen ya sin retorno. Serán fusiladas al alba y caerán deshojadas bajo la fría mirada de otro tonto otoño. 

Pero no pasa nada, me sentaré mirando hacia la calle mientras me sirves el café. Ya sabes, como siempre: amargo y delicioso.



jueves, 27 de julio de 2017

Fresa y chocolate

Pensé que llegaba tarde otra vez, como tantas otras. Sin embargo, ya estoy aqui, y antes de tiempo. Nos hemos encontrado donde habiamos quedado en vernos unos años atrás. Juntos de nuevo para terminar el primer cuarto de la tarta y empezar a devorar el siguiente pedazo. Deseando untarnos los dedos de nata y mancharnos la nariz. He aprendido tantas cosas que ya se me han olvidado. Pero lo que me queda claro es que entre dos siempre es más fácil. Juntos desafinamos mejor nuestras canciones favoritas. Es mas divertido quemar las tostadas o enfriar el café. Salir a la noche oscura y ahuyar a la luna. Lo tengo claro, bailar con un pie y discutir uno solo es muy aburrido. Si te quedas conmigo, ya sabes, te invito a pisarnos los pies al ritmo que queramos marcar.


lunes, 26 de junio de 2017

Vendaval

Con el viento que haces no me dejas pensar, agarrar un pensamiento y no dejarme llevar. Tú sigue, con tu estúpido silbido, con tu no parar. Tu fuerza me arrastra al refugio, y no, no quiero y te voy a plantar cara. Aunque revuelvas mi pelo, aunque ahogues mi voz. Aunque te lleves contigo la ropa que ayer te tendí al sol. Te agitas, y sé que te diviertes viéndome temblar cuando arañas mi ventana, cuando gritas en la noche, cuando llamas a mi puerta y detrás de ella no estás. Me despiertas de madrugada y con las palabras en los dientes me peleo con tus lobos.
Tu sigue azotando, vendaval; yo me divierto y te callo escribiendo sobre ti.
Pronto serás poesía y desaparecerás.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Death Valley

Se terminó el agua y la comida. Te adentras en el paisaje ocre, arrastrado, apenas sin percartarte, por nubes de polvo. Cruzas kilómetros de arena que tiran con fuerza de tus pies hacia el centro de la tierra, convirtiendo en una tortura cada paso que das. Acantilados infinitos donde arrojas las esperanzas en bolsas de papel que llevan por logotipo la marca del Diablo. Continuas sediento bajo el castigo del sol mientras enjambres de pensamientos intrusivos arrollan tu mente. Sientes en tu cogote la mirada acusadora de las rocas firmes; yerras si piensas que podrás huir.
Atraviesas la agonía, y al caer la noche el infierno te abre sus puertas y cura tu sed con veneno. Y allí, en la Ciudad del Pecado abandonas la vida; y es allí donde encadenarás tu alma a la desidia y la lujuria durante el resto de los días.
 
 

sábado, 15 de abril de 2017

Rata de biblioteca

Búscame en mi refugio, en este eterno enero. Me encontrarás entre el tintineo de las sombras que tiemblan ante la luz de las velas. Soy lustros de libros que pronto verán la luz.

domingo, 22 de mayo de 2016

Función autocompletar

Palabras en diferido en misión bélica. Balas de plata con el objetivo inscrito en anonimato. Casualidades causales de temblores, vértigo y diaforesis. Error de comunicación. Función autocompletar fallida. Pánico. Ansiedad.
Volver a empezar. Simular una sonrisa. Mensaje recibido. Apunten, disparen. Recuento de daños.
Tocado y hundido.

viernes, 6 de mayo de 2016

Encantada desconocerte

Tu error fue asumir que me conocías en el primer intercambio de pareceres. El mío, dejar que siguieras alimentado las confabulaciones, divertirme con tus suposiciones sobre quien soy. Hablas conmigo y contestas por mí. Construyes tu mundo de fantasía sin contar con nadie. Te miro desde fuera, intentando comprender porque digo cinco y escuchas diez. Pero, mira a tu alrededor, nadie a tu lado, nadie escuchando tus novelas de drama y ciencia ficción.
El telón se levanta  y yo… yo ya me voy. Sin bombas de humo, sin más trucos de magia, no le des más vueltas a esta historia de dos caras que nunca existió por ninguna de las dos.

jueves, 7 de abril de 2016

Mar de ciudad

Suenas como el mar embrutecido. Me hipnotizas con tus luces centelleantes, con tu no parar.
Eres liso y constante, camino de negro betún. Me atraes y me conquistas con tus guiños de cristal.
De prisas inconstantes. No descansas, no te cansas, ahora aceleras y ahora te frenas, te paras y te desvías, y vuelves a empezar.

Yo te observo desde arriba, inmóvil, abstraída. Te veo cruzar a la velocidad de la luz. Casi parece que fueras a rozar mis pies, que se balancean bajo el puente. Con la brisa que provocas se forman remolinos infinitos en el aire, y en ellos se enredan, uno a uno, mis pensamientos.
Pasas y pasas y nunca acabas de pasar. 

Y, cuando parece que te acercas, cambias de sentido. Enlazas rotonda con rotonda, pero nunca pierdes la dirección.

martes, 1 de marzo de 2016

Electricidad


Escucha el murmullo del tendido eléctrico: leve, inapreciable si no prestamos atención. Pero ahí está, continuo, imponente. Discreto y amenazante. Celosía de acero y hormigón.
Desde su altura se extiende, a 30 metros sobre la tierra, y forma la red que cubre ese incierto espacio entre el cielo y el suelo. Magia de alta tensión canalizada en cobre.
Desde ahí nos protege y previene de las mentes que podrían volar más allá.